Día mundial para la prevención de suicidio

¿Qué es el suicidio?

Es el acto de quitarse deliberadamente la propia vida. El comportamiento suicida es cualquier acción que pudiera llevar a una persona a morir, como tomar una sobredosis de medicamentos o estrellar un automóvil a propósito.

Causas

El suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores:

  • Trastorno bipolar
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Depresión
  • Consumo de drogas o alcohol
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Esquizofrenia
  • Historial de abuso sexual, físico y emocional
  • Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales

Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. Muchos de los que cometen intento de suicidio están buscando alivio a:

  • Sentirse avergonzados, culpables o una carga para los demás
  • Sentirse como víctimas
  • Sentimientos de rechazo, pérdida o soledad

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por situaciones o hechos que la persona ve como agobiantes, tales como:

  • El envejecimiento (los adultos mayores tienen la tasa más alta de suicidio)
  • La muerte de un ser querido
  • El consumo de drogas o alcohol
  • Un trauma emocional
  • Enfermedades físicas graves o dolor
  • El desempleo o los problemas financieros

Los factores de riesgo del suicidio en adolescentes incluyen:

  • Acceso a armas de fuego
  • Miembro de la familia que cometió suicidio
  • Antecedentes de autoagresión deliberada
  • Antecedentes de abandono o maltrato
  • Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes
  • Ruptura sentimental

Según la  OMS

El problema

Cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad “global” de 16 por 100 000, o una muerte cada 40 segundos.

En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años. Estas cifras no incluyen los tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.

Se estima que a nivel mundial el suicidio supuso el 1,8% de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representará el 2,4% en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas.

Aunque tradicionalmente las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, las tasas entre los jóvenes han ido en aumento, hasta el punto de que ahora son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo.

Los trastornos mentales (especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol) son un importante factor de riesgo de suicidio en Europa y América del Norte. En los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la conducta impulsiva. El suicidio es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales.

Intervenciones eficaces

Las estrategias que contemplan la restricción del acceso a métodos comunes de suicidio, por ejemplo armas de fuego y sustancias tóxicas como plaguicidas, han demostrado ser eficaces para reducir las tasas de suicidio, no obstante, se deben adoptar enfoques multisectoriales con muchos niveles de intervención y actividades.

Los datos disponibles demuestran de forma contundente que la prevención y el tratamiento adecuados de la depresión y del abuso de alcohol y de sustancias reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

Día Mundial para la Prevención del Suicidio

El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se fomentan en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios. Cada día hay en promedio casi 3000 personas que ponen fin a su vida, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue.

 

Síntomas

Los signos que advierten sobre el suicidio o los pensamientos suicidas incluyen lo siguiente:

  • Hablar acerca del suicidio, por ejemplo, con dichos como “me voy a suicidar”, “desearía estar muerto” o “desearía no haber nacido”
  • Obtener los medios para quitarse la vida, por ejemplo, al comprar un arma o almacenar pastillas
  • Aislarse de la sociedad y querer estar solo
  • Tener cambios de humor, como euforia un día y desazón profunda el siguiente
  • Preocuparse por la muerte, por morir o por la violencia
  • Sentirse atrapado o sin esperanzas a causa de alguna situación
  • Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas
  • Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño
  • Hacer actividades arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o manejar de manera negligente
  • Regalar las pertenencias o poner los asuntos personales en orden cuando no hay otra explicación lógica para hacerlo
  • Despedirse de las personas como si no se las fuera a ver de nuevo
  • Manifestar cambios de personalidad o sentirse extremadamente ansioso o agitado, en especial cuando se tienen algunos de los signos de advertencia que se mencionaron con anterioridad

Los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden cambiar de persona a persona. Algunos dejan en claro sus intenciones mientras que otros guardan en secreto sus pensamientos y sentimientos suicidas.

Factores de riesgo

Aunque los intentos de suicidio son más frecuentes entre las mujeres, los hombres son más propensos a completar el suicidio ya que tienden a usar métodos más letales, como las armas de fuego.

Tal vez hay más riesgos de suicidio en los siguientes casos:

  • Si ya han intentado suicidarte antes
  • Si te sientes desesperanzado, inútil, agitado, aislado de la sociedad o solo
  • Si  pasas por una situación estresante, como la pérdida de un ser querido, el servicio militar, una separación o problemas financieros o legales
  • Si tienen un problema de consumo de sustancias; el abuso del alcohol y las drogas puede empeorar los pensamientos suicidas y hacerte sentir lo suficientemente temerario o impulsivo como para actuar en función de tus pensamientos
  • Si tienen pensamientos suicidas y tienes acceso a armas de fuego en tu hogar
  • Si tienen un trastorno psiquiátrico no diagnosticado, como depresión grave, trastorno de estrés postraumático o trastorno bipolar
  • Si tienen antecedentes familiares de trastornos mentales, abuso de sustancias, suicidio o violencia (que incluye abuso sexual o físico)
  • Si tienen una enfermedad que se puede asociar con la depresión y los pensamientos suicidas, como una enfermedad crónica, dolor crónico o una enfermedad terminal
  • Si son lesbiana, gay, bisexual o transgénero y no encuentras apoyo en la familia o estás expuesto a un entorno hostil

Complicaciones

Los pensamientos suicidas y los intentos de suicidio dejan una huella emocional. Por ejemplo, los pensamientos suicidas pueden consumirte al punto de que no puedas desenvolverte en tu vida cotidiana. Y si bien los intentos de suicidio son actos impulsivos durante momentos de crisis, pueden dejar como secuela lesiones permanentes y graves, como insuficiencia orgánica o daño cerebral.

Los que quedan atrás después de un suicidio, las personas llamadas «sobrevivientes del suicidio», con frecuencia experimentan dolor, ira, depresión y culpa.

¿Qué hacer cuando alguien quiere suicidarse?

Empieza por hacer preguntas

El primer paso es averiguar si la persona está en peligro de hacer realidad sus pensamientos suicidas. Muéstrate sensible, pero haz preguntas directas:

¿Cómo haces frente a lo que está sucediendo en tu vida?

¿Sientes alguna vez ganas de darte por vencido?

¿Piensas en la muerte?

¿Estás pensando en hacerte daño?

¿Estás pensando en suicidarte?

¿Has pensado antes en suicidarte o has intentado hacerte daño?

¿Has pensado en cómo o cuándo lo harías?

¿Puedes conseguir armas o algo que sirva como tal para hacerte daño?

Preguntar sobre los pensamientos suicidas no induce a nadie a tomar ninguna acción autodestructiva, sino que le ofrece la oportunidad de hablar acerca de sus sentimientos y eso puede reducir el riesgo de que haga realidad los pensamientos suicidas.

Si alguien ha intentado suicidarse:

No dejes sola a la persona.

Llama de inmediato al 911 o al número local de emergencias. Otra alternativa es que tú mismo lleves a la persona a la sala de emergencias del hospital más cercano, siempre y cuando creas que puedes hacerlo sin peligro para nadie.

Trata de averiguar si la persona está bajo la influencia del alcohol o de las drogas, o si es posible que haya tomado una sobredosis.

Avisa de inmediato a un familiar o a un amigo lo que sucede.

Si un amigo o un ser querido hablan o se comportan de una manera que te hace pensar que tal vez intentan suicidarse, no trates de manejar la situación por ti mismo, sino haz lo siguiente:

Obtén la ayuda de un profesional capacitado lo más pronto posible. Es posible que sea necesario hospitalizar a la persona hasta que pase la crisis suicida.

Anima a la persona a que llame a una línea telefónica para prevención del suicidio. En Estados Unidos, llama a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio, al 800-273-TALK (800-273-8255), para comunicarte con un consejero capacitado. Llama al mismo número telefónico y presiona “1” para comunicarte con la Línea para Veteranos en Crisis.

Mitos y realidades

1- MITO: Los que hablan sobre suicidio no lo llevan a cabo.

REALIDAD: De cada 10 personas que se han suicidado, 8 habían advertido de forma clara sus intenciones.

2- MITO: El suicidio se ocurre sin previo aviso.

REALIDAD: Hay muy pocos casos en los cuales no haya ningún aviso.

3- MITO: Una vez que una persona esté en estado suicida, lo estará para siempre.

REALIDAD: La situación que lleva al suicidio se puede superar.

4- MITO: La mejoría después de la crisis suicida viene a significar que el riesgo de suicidio se ha superado.

REALIDAD: Son muchos los suicidios cometidos al cabo de 3 meses de comenzada la aparente mejoría, momento en el cual la persona tiene la suficiente energía como para poner sus ideas y sentimientos mórbidos en práctica (especialmente en pacientes depresivos). La señal es que la tranquilidad de la persona no coincide con una resolución del problema o un evento positivo. Hay que estar alerta con esas “recuperaciones espontáneas” conocidas como “depresiones sonrientes”.

5- MITO: El suicidio es mucho más frecuente entre los ricos o, a la inversa, se presenta casi exclusivamente entre los pobres.

REALIDAD: Está representado proporcionalmente en todos los niveles de la sociedad.

6- MITO: El suicidio se hereda o está en la familia.

REALIDAD: Se hereda una predisposición frente a trastornos depresivos, pero no la idea suicida como tal.

7- MITO: Todas las personas suicidas son enfermas mentales psicóticas.

REALIDAD: Aunque la persona suicida es extremadamente infeliz y se encuentra alterada, no se trata necesariamente de una enferma mental psicótica. De hecho, hay evidencias de pensamiento racional y de estar en contacto con la realidad. Es cierto que la existencia de trastornos mentales es un factor de riesgo muy importante, pero no se reduce sólo a ello.

8- MITO: Ser miembro de un grupo religioso es un buen indicador de que la persona no va a considerar el suicidio.

REALIDAD: Que una persona se identifique con una religión, no implica que enmarque en ella todas sus creencias particulares.

9- MITO: El motivo del suicidio se puede establecer fácilmente.

REALIDAD: La verdad es que es muy difícil entender por qué una persona decide suicidarse.

10- MITO: Una persona con una enfermedad física terminal, no contempla la posibilidad del suicidio.

REALIDAD: Sufren un gran padecimiento físico y moral. Aunque la muerte se perciba como un hecho inminente pueden decidir acabar con el sufrimiento antes.

11- MITO: El suicidio está influido por las estaciones del año, la latitud y las condiciones climatológicas en general o los días de la semana.

REALIDAD: Si esto fuera totalmente cierto, no se podrían explicar las altas tasas de suicidio en la China, Hungría o Australia, en donde no ocurren estos fenómenos.

12- MITO: El suicidio es un evento aislado.

REALIDAD: Aunque hay debate, se hace clara la conexión con un factor desencadenante en la mayoría de casos, sin que éste pueda determinarse como la causa última.

13- MITO: Pensar en el suicidio es algo raro.

REALIDAD: Los estudios sugieren que la idea del suicidio está presente en un 40% y un 80% de la población. Esto significa que muchas personas han pensado al menos una vez en la vida en la idea del suicidio. Otra cosa, es cuando la ideación comienza a tener una frecuencia e intensidad cada vez mayor.

14- MITO: Preguntarle a una persona sobre sus ideas de suicidio, especialmente si está deprimida, puede llevarla a querer intentarlo.

REALIDAD: Muchas personas se sienten más aliviadas al poder expresar sus ideas sobre el suicidio. El sentir que pueden hablar con alguien del tema les puede ayudar.

15- MITO: Las personas que realizan intentos con medios de baja letalidad, no están considerando seriamente la idea de matarse.

REALIDAD: Algunas personas no están bien informadas sobre la nocividad del método que van a emplear, como puede ser la utilización de píldoras. El método empleado no necesariamente está en consonancia con la intención subyacente.

16- MITO: Todos los que comenten suicidio están deprimidos.

REALIDAD: Si bien es cierto que la depresión es uno de los trastornos mentales más frecuentemente asociados con el suicidio, no es exclusivo. Hay otras perturbaciones mentales también altamente influyentes en la posible conducta suicida de una persona: No todo suicida está deprimido, ni toda persona deprimida termina suicidándose.

17- MITO: El alcohol y las drogas no inciden en el suicidio.

REALIDAD: Está comprobada la relación que hay entre el alcohol y las drogas con el suicidio. Tanto el alcohol como otras drogas inciden directamente en el manejo de impulsos, así como en el ajuste racional a la realidad.

¿Qué opinas de este tema?

¿Cómo prever los suicidios, que acciones tu tomarías?

¿Crees que es importante la salud mental?

Déjanos tu opinión y temas que e gustaría conocer sobre salud mental

Fuentes:

– Ana G. Gutiérrez García, Carlos M. Contreras, Rosselli Chantal Orozco Rodríguez.  EL SUICIDIO, CONCEPTOS ACTUALES .   Salud Mental, Vol. 29, No. 5, septiembre-octubre 2006. (internet)(acceso 10-09-19)disponible en: http://www.inprf-cd.gob.mx/pdf/sm2905/sm290566.pdf 

 –  Prevención Prevención del suicidio del suicidio un imperativo global un imperativo global . OMS. (internet)(acceso 10-09-19)disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/136083/9789275318508_spa.pdf;jsessionid=0861B983126B4C7E1CD3D12FD52481DC?sequence=1
 
–    COMUNICACIÓN, INFANCIA Y ADOLESCENCIA. GUÍA PARA PERIODISTAS.  SUICIDIO.  (internet)(acceso 10-09-19)disponible en: https://www.unicef.org/argentina/media/1536/file/Suicidio.pdf
 
–  Guillermina Natera. EL SUICIDIO: LA SITUACIÓN DE MÉXICO .  CONFERENCIA REGIONAL DE SALUD MENTAL SANTIAGO DE CHILE 2015.  (internet)(acceso 10-09-19)disponible en: https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2015/natera-suicide-mexico.pdf

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *